Cumpleaños Feliz: 

Ahora entonamos como niños. Somos los hijos de los coristas que se han reunido en una típica fiesta de cumpleaños, en la que son felices porque se ven cada vez más mayores,

 

 

y se ven en la oportunidad de debutar imitando a sus padres. Si en la tregua era la ilusión de volver de quien ya salió, Cumpleaños Feliz es la ilusión del que está loco por debutar. Intentamos experimentar y explicar que pueden sentir los hijos de los coristas que ven a sus padres como sus líderes y ejemplos a imitar. El repertorio se escribe en gran parte como si un coro infantil fuera realmente, con tangos al padre, a la madre, al abuelo o a un niño saharahui que compartió el verano. Este año el montaje era aparente pero muy sencillo, el coro se desordena entre copla y copla pero toma la forma tradicional para cantar. El loro del Chispa vuelve a aparecer entre los regalos del cumpleaños y ya va camino de conseguir el antifaz de oro, por la de veces que ha pisado el Falla.