El Buque Escuela:

De tanto hablar del mar en el popurrí del pregón, nos quedaron ganas de hacer un poro monográfico de tema marino. Que mejor que el Juan Sebastián Elcano, que ese año daría la vuelta al mundo y embarcaría a la Galeona para inspirar este coro, que contaba que Cádiz, parece nacido para ser barco de vela. Llamó la atención la sobriedad de su estampa en la presentación, con predominio absoluto de lo azul, y una presentación a capella versionando la salve marinera:

 

 

 Cádiz, estrella de los mares, vive como un buque capeando temporales, cada torre es como un mástil, cada hombre un navegante hecho al mar y al cielo azul. No imaginábamos que se quisiera tanto a Elcano, y que la gente disfrutara tanto viéndolo representado con su virgen. Fue para nosotros una prueba de que el Carnaval puede tocar también dignamente temas solemnes. Memorable fue cuando fuimos a cantar la salve, versión original, en el convento de Santo Domingo Con una iglesia abarrotada, como si verdaderamente fuera a salir el Buque Escuela, y memorable fue el desfile posterior hasta el falla.