coro

El Coro

musica:

Julio Pardo Merelo

letra:

Julio Pardo Merelo   y

 Antonio Rivas Cabañas

direccion:

Juan Lucena Morant

1º premio

 

Estribillo:

como se comprueba en nuestra carroza

no estan los "niños" ni se ven las "niñas"

ni es la del "veneno", ni la de la "viña"

que es una carroza que da frenazos

y acelerones que pega bandazos,

que pega empujones

que hacen lo que sea para escaparse

por si men diñan

pue llevo un estribillo "pa" que meden

tres piñas

 

 Componentes

Orquesta

Augusto Bravo Cervantes
Agustín Lobato Dabaña
Miguel A. Peinado Cordero
Juan M. Cañuelo Deudero
Julio Pardo Melero
Juan L. Fernández Cerredo
Francisco M. Espinosa Soto
Bandurria
Juan A. Espinosa Soto
José A. Cervantes Segura
Emilio Martín Ortega
Vidal Barchilón Cohen
José A. Flóres Pérez

Tenores

Manuel Bueno Fernández
Javier Blanco Rivera
Juan M. Canseco Dorado
José M~ Moreno Zalazar
José A. Rodríguez Fierro
Félix Cabanas Carrión
Pedro Espinosa Romero
Manuel Mayo Diez de la Torre
Antonio Gijón Cabeza
Miguel Otero Peculo
Ramón Andrades González
Miguel Rodríguez Andrés
Jesús Cintado Briceño
Fernando Gómez Heredia
José A. Iglesias Brantuas
Juan Pastrana González
José Pérez Vargas
Rafael Velero Pérez
Francisco J. Delgado de Mendoza Macias
Andrés Sabajanes Gómez
Luis Sousa Vázquez
Antonio Rivas Cabañas
Fco. Manuel Vieyte Camacho
Manuel García Tizón
Manuel Maestre García

Segundas

Juan Lucena Morant
Feo. Javier Gutiérrez de Quijano
Juan Rivero Muñoz
Manuel Palacios Balestra
Alfonso Gil Alonso
Francisco Morales Llovet
Ricardo Hernández Martin
Joaquin Durán Ayo
Juan L. Alvarez Balboa
Antonio Liñeiro Bullon
José A. García Núñez
Manuel Otero Iglesias
Pedro Sánchez Ferrer
Luis Valencia Pastrana
Juan C. Cuez Recanales
Miguel A. Flores Pérez
José O. Carro Manzano

Bajos

José L. Cordón Pulito
José M. Marzan González
José Ignacio Egaña Rico
Francisco López Galván
Salvador Domínguez Martin
José M. Gijón Cabeza

 

 

   

 

Tango

Tal vez fuera sólo el levante
el que me trajo a mí aquella tarde
en el muelle la voz de un viejo
una voz que era navegante
y aunque ya rota por los achaques
me sonaba muy familiar
tal vez fuera por el levante
pero desde aquel instante
no he dejado de pensar
que era la voz cansada
de nuestro viejo Vapor del Puerto
que a otros barcos les daba consejos
que entendieran nuestra ciudad
no extrañaros si al atracar
en el muelle veis soledad
ni extrañaros de que este puerto, que es un desierto
viva del cuento de una regata
que a esta tierra no le dio nada
pero le sirve ronear
no asombraros nunca de ver que Cádiz se desmorona
y que el gaditano todo lo arregla cantando coplas
y no sorprenderos si desde el tiempo los faraones
no encuentra Cádiz ya mas razones
para unirse y para luchar
y a pesar de tantas verdades
también contaba el Vapor del Puerto
que no hay barco que no llegue a Cádiz
que no esté loco por regresar
yo no sé si seda el levante
que a veces llega a trastornar
pero juraría que aquella tarde cuando se iba
camino al Puerto de recogida
pudo escucharse a los cuatro vientos
una voz de abuelo que a todo Cádiz le iba diciendo
como sueño de un marinero
ojalá "to" el mundo te comprendiera
y con toda el alma a ti te quisiera
como te quiere este pobre viejo